La cuenta, por favor: un libro que debes estudiar sí tienes un negocio de restauración

Hace casi un año unas conocidas decidieron abrir un bar de tapas. Son dos cuñadas que tienen afición por la cocina y creyeron que sería buena idea abrir un negocio.

Ambas estaban en paro y era una forma de buscarse un autoempleo. El local lo ponía el padre de una de ellas. Así que el alquiler se lo ahorraban. Y además empezaban con unos buenos ahorros.

Su razonamiento para montar el bar era, «para echar las horas que echo en tal trabajo, lo echo en algo que es mío».

Lo que no saben o no se decían así mismas es que, «puede que acabes echando las mismas horas que en un trabajo por cuenta ajena y encima no cobres».

Eso significa ser autónomo. Trabajar mucho no significa cobrar mucho.

Por aquellos entonces ya me picaba el gusanillo de compaginar mi formación y experiencia financiera con mi afición por la gastronomía. Sobre todo como cliente.

Así que empecé a buscar libros relacionados con la gestión de restaurantes. Pensaba en el conocimiento qué podría enseñar o de qué manera podría ayudar a aquellas cuñadas con su negocio sí fuesen mis clientas.

Entonces me topé con el libro de David Rubert, La cuenta, por favor y fue toda una revelación. Claro, sencillo y al grano.

Este libro debería estudiarlo todo aquel o aquella que decida montar un negocio de restauración. Es la primera inversión que debería hacer antes que nada.

De hecho, se ha convertido en mi libro de cabecera para desarrollar esta nueva aventura en la asesoría en gestión de restaurantes.